lunes, 8 de abril de 2013

Los Lakers, a las puertas del desastre



Estar fuera de los playoffs debe ser muy complicado, más si cabe cuando a comienzo de la temporada eras el gran favorito. Los Ángeles Lakers llevan varios meses en una situación bastante incómoda, pero no es la primera vez. Y es que las comparaciones son odiosas, pero a veces necesarias.

Hace ya varios años, el Staples Center reunió a los primeros cuatro fantásticos. El “cartero” Malone y el “guante” Gary Payton cambiaban sus equipos de toda la vida para unirse al batallón púrpura y oro y conseguir el ansiado anillo antes de retirarse. Llegaban a un club que había ganado tres campeonatos consecutivos y todas las apuestas daban a los angelinos como claros campeones. El resultado no pudo ser peor. El equipo nunca llegó a cohesionarse, O´Neal y Bryant luchaban por ser la piedra angular del mega proyecto, Malone se lesionaba perdiéndose un gran número de partidos de la liga regular y Payton sólo mostró algunos detalles de los que había sido. Al final, un temporada para recordar –lo que no se debe hacer- y cada uno por su lado.


Este año pasaba algo parecido. Siguiendo la tónica de otros equipos, reunían a cuatro mega estrellas en un proyecto que ilusionaba a sus aficionados y asustaba a rivales a partes iguales. Para hacer frente a los poderosos Heat de Lebron, Wade y Bosch, a los Thunder de Westbrook y Durant y a los Knicks de Melo, Stoudemire y Kidd, los Lakers juntaba a Nash, Bryant, Gasol y Howard. Un base algo mayor pero cuya capacidad de asistir apenas se había resentido y un pivot estrella, dominador y con mucho futuro por delante iban a acompañar a ese ala pivot con alma de base llamado Gasol y a Bryant. Comenzaba el espectáculo…y los paralelismos.


Steve Nash se lesionaba –como Malone- y se perdía muchos partidos. No pasaba nada, la temporada era larga y quedaban tres de los cuatros fantásticos. Pero Howard, al igual que Payton, no daba señas de ser el jugador determinante que aportase el plus que conviertese a un equipo ganador en campeón. Mike Brown, al igual que Phil Jackson en su momento, no sabía qué hacer. Tras un inicio desastroso, era sustituido por D´Antoni. Este nuevo “Mike” decide entonces hacer una jugada extraña. Como la nueva estrella Howard no funciona, piensa que el problema debe ser la otra torre y sienta a Gasol –nunca llegará a tener el reconocimiento que se merece-. El equipo, lejos de llegar a ser una referencia en el campeonato, comienza a alejarse alarmantemente de playoffs. 

Al final enderezó el rumbo, comenzó a ganar partidos pero no llega a ser suficiente. No parece que vaya a haber un final feliz este año y quizás se repita al espantada de antaño, donde sólo siguió Bryant. Constantemente entrado y saliendo de los puestos que dan acceso a la fase final, los Lakers son un barco a la deriva que, ni ganando, dan la sensación de ser un problema para el resto de equipos.

Tras la última derrota frente a los Clippers – desde 1975 no perdían los cuatro partidos de la temporada ante sus “vecinos pobres”- están de nuevo fuera de playoffs y el tiempo se les acaba. Lo complicado no es la derrota, sino que no han podido ganar a uno de los claros favoritos al anillo. Quizás llegue la sorpresa, pero en caso de entrar en playoffs, les esperan en primera ronda Spurs o Thunders. Casi nada.

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